Leyendas e historias de La Palma

LA LUZ DEL TIME:

Cuenta la leyenda, que una madre desesperada andaba por el camino de Amagar, que unía Tijarafe con el Valle de Aridane pasando por el barranco de Las Angustias en busca de salud para su pequeño hijo. Al llegar a la cima y cuando comenzó a bajar por el desfiladero hacia el valle, el viento y la lluvia le apagaron el único farol que traía. Se encontró de bruces con un madero de pino de tea que daba forma a una cruz y, soltando al niño, la arrancó, la despedazó e hizo una antorcha, produciéndose la más brillante e inimaginable luz para un caminante. 

El niño se recuperó y su madre quiso convertir aquella cruz en promesa, por lo que acudió de nuevo al lugar e instaló una nueva cruz.

Al clavar la nueva cruz, esta comenzó a brillar y la madre se arrodilló frente a ella.

Hoy, son muchos los que afirman ver una gran luz en las laderas de El Time bajando por el antiguo Camino Real. Nace aquí la Leyenda de la Luz de El Time

LA PARED DE ROBERTO:

Roque de Los Muchachos. Arriba, a 2.426 metros de altitud, la leyenda dice que el diablo, celoso de la felicidad del alma y el cuerpo, construyó en una sola noche una pared que incomunicaba el antiguo camino que unía Santa Cruz de La Palma y la Villa de Garafía. Aquel murallón acabó con la aventura amorosa de un joven de Tagaragre y una joven de Aceró, aunque el hombre, un día, intentó atravesarlo, lo que logró transformado en una bola de fuego que rodó hasta el abismo. La mujer que provocó la intrépida acción del joven amaneció muerta, y los pastores la enterraron en el Roque, donde sobre su tumba brotaron pensamientos de la cumbre o Viola Palmensis, planta que, según la leyenda, copió el color azul de los ojos de la joven. La pared de esta historia, que se denomina Roberto porque era el nombre que se le daba al diablo, puede verse hoy partida en dos mitades.

 Todo ocurrió:  cuando mi novia y yo nos trasladamos a la isla de La Palma a pasar unos días durante el verando de 1994. Alquilamos una casa durante 14 días, la casa se encontraba en Santa Cruz, ambos sin expresarlo notábamos algo raro en esa casa que no nos terminaba de gustar, fuimos adquiriendo una especie de hábitos y manías sin hablar el uno con el otro, le cogimos cierta aversión a una habitación. La casa tenía dos habitaciones, era una casa no muy grande, nosotros solo utilizábamos la habitación que más daba al salón, la que estaba enfrente del baño y al lado del patio, le teníamos cierta manía, siempre la dejábamos cerrada y con la llave pasada. A mi me daba muy mala espina esa habitación, pero nunca le dije nada a mi novia para no preocuparla aun nos quedaban casi diez días. Dicho cuarto tenía otra puerta que daba a una especie de trastero muy estrecho y sin ventana, pues bien un día me decidí a entrar, sentí un contrapelo en la nuca y cuello, la atmósfera era bastante electrizante, notaba una presencia que me agobiaba levemente, durante el día no pasaba nada yo entraba bravucón en la habitación casi provocativamente. Pero de noche ni hablar desde las 16,00 horas, cerraba la puerta de dicha habitación y ya no me atrevía a entrar de nuevo hasta el día siguiente. No me iba a la cama sin antes asegurarme de que la habitación estaba cerrada, seguidamente invocaba a los Ángeles de la llama rosa para que protegiesen todas y cada una de las dependencias de la casa, sobretodo la cocina y nuestro dormitorio. Al principio no paso nada raro, pero a los tres o cuatro días ya me escamaba la quietud de la casa presentía que había algo más y no podía contárselo a mi novia. Para estar más seguro invocaba tres veces al día los Ángeles de la llama rosa y violeta. Dormíamos en cama separada ya que la habitación era de cama separada por una mesita de noche, mi novia que siempre a tenido más sensibilidad, a veces en la noche sentía que la tocaban el hombro, ella pensaba que era yo, ella también sentía cierta aversión por aquella habitación y la sensación de que había algo o alguien allí una extraña presencia, pero callaba. Tanto ella como yo fuimos adquiriendo unas costumbres o bien llamémoslo manías, sin saber porque ambos nunca dejábamos nada nuestro fuera del cuarto donde dormíamos sobretodo bolígrafos y cosas personales. Todos los días por la mañana la dejaba en casa viendo la TV, mientras yo iba al supermercado, teóricamente se quedaba aseándose, pero no era así, ella no se movía hasta que yo regresaba del sofá le daba pánico pasear por la casa, notaba como si alguien o algo la estuviera observando. Como ya he contado a veces entraba en la habitación provocativamente y me acostaba a echar la siesta siempre que oscurecía me despertaba y cerraba la puertita con llave, se había convertido en una manía, así varios días hasta que al décimo día, sucedió algo insólito.Dos años más tarde fue mi novia con su hermana ella nunca contó lo sucedido a nadie, cuando llegaron normal pero a ninguna le gustaba esa habitación, solo la abrió para enseñársela a su hermana y nunca más se abrió, iban juntas a todas partes, porque su hermana estaba aterrorizada, mi novia no le contó lo sucedido hasta que se vinieron, ya que a la hermana le hubiera dado algo. Seis meses más tarde fue otra de sus hermanas de Luna de Miel y nunca Mi novia estaba en el cuarto de baño, mientras yo veía la tele tan tranquilo, ella tenía el ventanuco elevado del baño abierto, de repente oí, más que oír intuí telepáticamente, pues era imperceptible que mi novia me requería.  Al no oír nada seguí viendo la tele pero alerta, se repitió la sensación de llamada, pero inaudible me dirigí al baño y entré allí estaba mi novia blanca como un papel, resulto ser que ella había visto algo: Vio la cara de un hombre, con ojos verdes que la miraba fijamente sin pestañear, un hombre extraño, con gesto fijo, era bastante frío. Lo más asombroso es que a dicho hombre solo se le veía la cara, lo que es bastante difícil, se tenía que ver los dedos si estuviera agarrado, por lo cual intuyo que fuera algo anormal y dicho sujeto estuviera levitando. Lo primero que hice al llegar al baño y ver a mi novia fijamente mirando fue mirar hacia allí y el hombre desapareció sin más, corriendo mire en el patio y no había nadie y era imposible que alguien hubiera saltado o pasado de azotea. Sin más nos vestimos y salimos asustados de allí, ella no tenía ganas de volver y yo la tranquilizaba, aún en la calle notaba su presencia, era como si la estuviera mirando, observando, sentía un frío en todo el cuerpo, bastante pánico. Me acuerdo que estábamos en la carpa y ella tenía ganas de ir al servicio, y yo le decía de volver y ella no quería, cuando regresamos sobre las 2:00 de la mañana, pase revista por toda la casa y tuve que acompañarla al servicio. Desde ese día el ventanuco del baño lo dejábamos cerrado y siempre antes de entrar ella al baño, pasaba yo y miraba en la ducha y me quedaba en el patio esperando y observando que no había nadie. Entonces nos pusimos a hablar de lo que ambos sentíamos en la casa, nos contamos todo y fue tremendo ambos teníamos las mismas manías guardar los bolígrafos, cámara, asegurar menaje en sus cajones,(nunca dejaba cuchillo u objeto punzante a la vista), todo bien guardado. Cuando regresamos a Las Palmas me puse en contacto con un soldado que yo conocía, que hacía la mili y que tenía ciertos dotes de clarividencia. Este chico sabía lo que estaba pasando en La Palma cuando yo estaba allí y estaba bastante preocupado, me contó que el señor que vio, fue por lo visto un difunto de un accidente de tráfico bastante trágico. Me dijo que tenía cierta confianza en que íbamos a salir airosos, pero que era un "ente" bastante chungo, que notaba cierta confianza en mi mismo. Abrió esa habitación, dice que le daba bastante miedo y que cuando pasaba por allí sentía frío, sabe que es una habitación porque mi novia se lo dijo, ella nunca se atrevió a abrirla y pasar.
Por: Luden( Investigador )

LA HISTORIA DE LA MALETA:

Por Maria Jose Gonzalez Hernandez: 

En el puerto de santa cruz de La Palma fue detenido Agapito García Atadell (republicano encargado de las checas en Madrid) que huía rumbo a Cuba en noviembre de 1936 con la mala fortuna (para él) de que el barco (el Mexique) en el que embarcó en Niza hacía escala en la Palma junto con las joyas que había requisado a grandes familias en Madrid desde el principio de la guerra civil. Las propias autoridades republicanas, hartas de los desmanes de García Atadell, fueron las que "chivaron" a las autoridades falangistas de la isla la presencia de este Sr. en el barco. Le detuvieron y su equipaje se quedó en la isla. El fue enviado a la Península (donde fue ejecutado) pero a pesar de los sucesivos requerimientos de las autoridades de Santa Cruz de Tenerife sobre el paradero de su equipaje, sus captores en La Palma decían que había desaparecido. Las "malas lenguas" dicen que se inventaron lo de la historia del "alemán" que abandonó la maleta para no demostrar que se habían quedado con el contenido del equipaje los altos jerarcas falangistas palmeros. Cierto es que años más tarde quien está en La Palma no es un duque alemán sino un noble madrileño a quien Franco (por desavenencias con él) ordena deportar a la Palma (en una especie de retiro de la vida pública) y es este Sr. quien ve en una cena el broche de su madre (requisado en la guerra civil) en el vestido de una gran dama de la sociedad palmera.

Por motivos actuales no podremos ampliar dicha información dando a conocer nombres reales y otros datos.

Cortesía Pepe López.

Puntallana donde venden la vara dos veces.

Todos hemos escuchado alguna vez ese dicho popular que dice... 

" Puntallana, donde venden el palo dos veces ", pero muy pocos conocemos su historia y como ha llegado a nuestros días.

En pleno siglo XVI, cuando Santa Cruz de La Palma era cerrada por los flancos norte y sur de 21:00 a 8:00 horas para evitar ataques piráticos, las gentes de los municipios colindantes bajaban a vender sus productos o a comprar las necesidades.

Para acceder a la ciudad debían pagar un impuesto conocido como la Sisa, por lo que muchos optaban por quedarse fuera de las portadas norte o sur y transferir en los exteriores.

Un mercader naval, salió de la portada norte sita en las Explanadas con el fin de comprar unas varas de madera para la construcción de unas barcazas a un vecino de Puntallana llamado Antonio dedicado a la carpintería, pagadas las varas, el mercader quedó con Antonio en que se las llevara al puerto tras pagar la madera y la Sisa.

Camino al puerto por la Calle Real, antiguamente Calle La Marina, otro mercader vio al Puntallanero con las varas y le ofreció comprarlas por el doble que ya había acordado y vendido al otro mercader, cualquiera rehúsa a esa oferta.

Tal fue el enfado del mercader al ver que Antonio no llegaba con las varas al puerto que se hizo famosa la frase "ya el de puntallana me vendió las varas dos veces".

Me imagino lo que vendría después para que esa frase haya perdurado en la historia de La Palma durante casi 400 años.

Lo curioso es que Antonio era natural de La Gomera.

Fotografía portada norte - Las Explanadas y sobre ella la Sisa.

Historia de Leocricia Pestana Fierro:

EL FANTASMA DE LA QUINTA VERDE.

Mucho se ha dicho sobre la leyenda de la mujer que habita la Hacienda Quinta Verde en Santa Cruz de La Palma.Unos dicen que han visto a una mujer caminando por sus palmerales, otros que la han visto sentada en sus jardines y otros mirando por la ventana....pero ¿Quien era esta mujer? Y ¿Qué tanta leyenda ha dado de que hablar?Doña Leocricia Pestana Fierro nace en Santa Cruz de La Palma a principios del mes de Enero de 1854 siendo hija de Jose Gabriel Pestana Brito y Maria del Rosario Fierro Camacho. Cuando tenía la edad de 5 años perdió a sus padres y es entonces cuando se sumerge en la lectura.La leyenda que envuelve a esta mujer y a su aparición fantasmagórica ,va referenciada a que en la capilla de la Hacienda, permanecía la imagen del Señor de La Caída, tras el incendió en dicha capilla en 1827, la imagen es trasladada a la Parroquía de San Francisco de Asis donde se encuentra en la actualidad.Los vecinos consternados por el traslado de la imagen, maldicieron tal acto y es ahí donde la maldición de la Dama de La Quinta Verde da comienzo.Doña Leocricia fue una mujer adelantada a sus tiempos, pues estaba mal vista por la iglesia y por la masonería de esta última ella era fiel seguidora.Una mujer muy culta y elegante para finales del siglo XIX.La Dama aparece muerta la mañana del 4 de Abril de 1926 en su casa, siendo descubierta por su sobrino Jose Francisco.Tras la autopsia el cadáver es trasladado al campo santo de la ciudad.La autopsia revela que fallece de un infarto.En 1926 cuando iva a ser inhumada, su tumba no apareció, tampoco ninguna nota de donde fue enterrada, a fecha de hoy no se ha encontrado el cuerpo.Doña Leocricia Pestana Fierro dejó en herencia su casa para que se vendiera y que el dinero se empleara en el campo santo de la capital.Esto no sucedió.La leyenda de la dama de blanco, va a que la Dama nunca quiso abandonar la casona.Palmeros en el Mundo ha fotografiado la Hacienda y sus fotografías se encuentran en el álbum fotografías de Santa Cruz de La Palma.

La Leyenda de los Benitez - Perdigón.

El 16 de febrero de 1916 zarpa desde Barcelona, rumbo a las Américas el vapor Príncipe de Asturias haciendo escala en el puerto de Gran Canaria el 24 del mismo mes.

En el puerto Canario, cinco miembros de la familia Benitez Perdidón procedentes de Santa Cruz de La Palma embarcan rumbo a Argentina.

La noche del 5 de Marzo, se hunde frente a las costas Brasileñas. De 600 personas que viajaban a bordo, solo sobrevivieron 143.

Tres años después en 1919, llega al puerto de Santa Cruz de La Palma el conocido Valbanera . En este viaje embarcaron seis familiares de la familia Benitez destino Cuba. 

Entre los días 9 y 10 de septiembre un ciclón tropical ataca las costas de Cuba por lo que la famila Benítez Perdigón decide desembarcar en Santiago y continuar a pie la ruta marcada.

Eugenio Carballo, esposo ya residente en Cuba desde hacía unos meses viaja a La Habana en busca de su esposa, al ver que no estaba a bordo sufrió un infarto que le costó la vida. Nunca supo que su esposa estaba viva.

Aún hoy, en La Palma, cualquier viajero rehúsa embarcar si alguno de la familia Benítez Perdigón viaja junto a ellos.

OVNIS EN EL NORTE DE LA PALMA:

El turismo ufológico, que despunta en varios países, se practica en La Palma desde hace tiempo. El avistamiento de objetos voladores no identificados (ovnis), aseguran aficionados a este fenómeno, es frecuente en la Isla. A ella arriban viajeros con la esperanza de poder contemplar esas extrañas luces que surcan el cielo.
En el barrio de Las Tricias, en Garafía, «hasta los gatos han visto ovnis», comenta Oriol Pérez Calero, vecino del municipio y un gran conocedor de estos fenómenos paranormales.«Tengo 50 años, y desde que era pequeñito estoy viendo cosas raras por aquí», afirma. En marzo del año pasado, entre Puntagorda y Las Tricias, presenció el último avistamiento. «Las luces estaban encima del agua, como si fueran barcos pescando, pero no lo eran», explica. «Si observas durante una o dos semanas entre Tijarafe y Barlovento, ves luces a tutiplén», asegura. El tema de los ovnis sigue siendo tabú y por ello muchos de los lugareños -la mayoría pescadores- que afirman haberlos visto, son reacios a contar la experiencia.
Para Oriol Pérez, que regenta el bar El Rincón de Las Tricias, los ovnis han pasado a formar parte de la más absoluta normalidad, por lo que el mundo ufológico ha dejado de interesarle. «Suelo colaborar en estos temas, pero ya no me preocupo de ellos, porque siempre ha sido así», dice. Pero lo que para Oriol entra dentro de la cotidianidad, para otros mortales es objeto de deseo: viajeros de diferentes latitudes se desplazan a la Isla con la esperanza de poder contemplar esas extrañas luces circulares que, supuestamente, cruzan el firmamento a una velocidad de vértigo.
El turismo ufológico, asegura Oriol, «no es nuevo en La Palma; desde hace años viene gente a observar, y algunos, incluso, han fijado su residencia aquí», asegura. Recuerda que en la época del programa de Jiménez del Oso, visitaron la Isla varios investigadores, a los que acompañó a las zonas calientes. En la actualidad, el flujo de personas interesadas por la ufología, no ha decaído. «Por mi bar llegan turistas de todos lados preguntándome dónde se pueden ver».
Rutas. Las rutas ufológicas se están imponiendo con éxito en países como Estados Unidos, Perú, Brasil, Argentina, México, Rusia o Chile. En este último país, concretamente en el famoso desierto de Atacama, donde finalmente se instalará el Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT) que disputó La Palma y cuya finalidad es buscar vida extraterrestre, se ha creado una ruta ufológica. Oriol Pérez reconoce que en La Palma el recurso de los avistamientos de ovnis no está oficialmente explotado, aunque es un reclamo que «vende». De cualquier forma, lo cierto es que la Isla está en la ruta mundial ufológica.Unas luces rojas entre la tierra y el mar.
Colores. Oriol Pérez explica que «el patrón de los ovnis es bien definido: siempre son luces que brillan en forma de disco y que salen del mar y van hacia tierra o, al contrario». La luminosidad es similar. «Es una luz que brilla en forma de disco, y esa luz, a su vez, se divide en dos o tres más que se alejan unas de otras, se vuelven a juntar y luego se disparan hacia el firmamento o se pierden en el mar». El color, asimismo, se repite en todos los casos. «Es una luz roja intensa, que cambia a violeta o a azul pálido cuando se empieza a alejar».
Horario. Los avistamientos de ovnis, según el seguimiento de este testigo, «se producen frecuentemente a primeras horas de la mañana y al atardecer, aunque también se han visto a altas horas de la madrugada». Recuerda que «en dos ocasiones se observó la presencia de discos luminosos en el cielo a plena luz del día». La población, sostiene Oriol, ya no se toma a guasa el tema de los ovnis. «Sólo algún desinformado, porque está claro que el fenómeno existe, como lo atestiguan miles de vídeos y fotografías», concluye.
Ciencia. El físico Stephen Hawking declaró hace unos meses que es lógico aceptar la existencia de vida inteligente fuera de la Tierra, aunque considera que los humanos deberían evitar el contacto con visitantes de otros planetas. De estos seres se ha trazado un perfil imaginario: dos piernas, color amarillo y forma de lagarto. Oriol asegura que nunca ha sentido miedo ni ha contemplado figuras extrañas en sus avistamientos. «Lo que sí puedo decir es que en varias ocasiones los he visto bastante cerca y, realmente, es increíble».
Un leve zumbido en el aire.
Los ovnis que han tenido la oportunidad de observar tanto Oriol Pérez como otros testigos en varios puntos del litoral norteño, se desplazan por el espacio sigilosamente. «Ruido no hacen, pero sí un leve zumbido», explica Oriol. «Los pescadores que los han contemplado bastante cerca, a menos de cien metros de distancia, cuentan que lo que escucharon, antes se presenciar el disco en el cielo, fue como un zumbido», insiste.
Control aéreo de la zona
Oriol Pérez recordó a este periódico lo que ya hizo público hace tiempo en relación al seguimiento aéreo de los objetos voladores no identificados. «Cuando hay avistamiento de luces, los aviones F14 y F18 de la base militar de Gando, en Gran Canaria, están aquí en poco rato», sostiene. Afirma que «he comprobado que a los 22 minutos de yo ver una luz, aparecieron dos cazas para inspeccionar la zona».
Narrador Martín Nacho.Evolución de la nube ovni de Garafía. Foto tomada en mayo de 1994 desde Garafía, en la isla de La Palma por T. Jordan – Imagen tomada de Rolamasao.org

EL ALMA DE TACANDE:

El 30 de enero de 1628 es una fecha marcada para la historia de La Palma, pues se registra el primer episodio paranormal de España ocurrido en el municipio de El Paso.

En ella vivían Ana González junto a su marido Juan Pérez naturales del municipio ambos agricultores.

Ana se encontraba embarazada de su tercer hijo, un varón que llevaría el nombre de Salvador.

El 12 de septiembre de 1625 fue bautizado en la parroquia de Los Remedios en Los LLanos de Aridane sin contar con la presencia de su madre fallecida en el parto.

comenzaron en la vivienda una serie de acontecimientos que durarían 87 interminables noches.

La cuna se mecía sola acompañada de cantos de nanas.

El 26 de abril Ana habló solicitando trajeran a la vivienda al fraile Juan Montiel "Párroco de la Iglesia de Los Remedios" con el fin de prestar una cura para el alma en pena.

El cura escuchó la voz de Ana y la bendijo terminando así con el sufrimiento de ella y toda su familia. Así consta en los registros canónicos.

La casa fue destruida en el incendio ocurrido el 16 de Julio del 2012

MARIA LIBERATA DE GUISLA:

María Liberata de Guisla Boot Salazar de Frías Abreu y van de Walle (1722-1806)

Fue una mujer déspota, malhumorada, gruñona y demasiado exigente.

Es la historia de María Liberata de Guisla, enterrada en la cripta de la capilla de la Victoria de la iglesia de San Andrés, en el municipio de San Andrés y Sauces de la cual era propietaria, en un espacio de poco más de 10 metros cuadrados. Cuentan que unos días después de fallecer, el sacristán fue a dar misa y escuchó voces y golpes que no sabía de dónde procedían y que pedían auxilio. No dijo nada durante años. En 1814, fallece Don Ambrosio Arturo de Paz encontrando a Liberata en las escaleras de la tumba y con un ladrillo en la mano. 

En 1986 esta leyenda toma cuerpo de veracidad. Un equipo de arqueólogos hicieron una excavación y después de estudiar detenidamente los restos humanos hallados, manifestaron que este relato tiene "visos" de realidad, ya que el cuerpo de María Liberata apareció en posición secundaria que no le correspondía por su cuna o posición. 

Todavía hoy sobrecoge a mucha gente del lugar la posibilidad de que aquella mujer fuera enterrada viva.

 

 Salto del enamorado.

Hay en La Galga, jurisdicción del pueblo de Puntallana, un enorme risco de una elevación extraordinaria , cuyo pie o cimiento es la orilla del mar, cortado a pique, en disposición que, cualquiera cosa que de su cúspide se desprenda, caerá a aquellas playas sin que en él toque o quede detenido.

En aquellas inmediaciones vivía un pastor que pasaba su vida guiando su rebaño por las empinadas sierras, valiente y capaz de cualquier acto por salvar a sus animales.

Vivía en la comarca, una hermosa campesina la cual ocupaba el pecho del valiente mancebo, no correspondido por la campesina. Ésta, cansada de él, ofrecería su corazón si antes le demostraba su valentía.

Antes de ser su esposa, el joven pastor debía ir al risco antes mencionado, coger su lanza con las dos manos y dar tres vueltas al vacío. El pastor, enamorado, aceptó el reto, en la tercera vuelta calló al vacío al grito de !! en el nombre de mi dama !!.

Desde entonces, este risco lleva el nombre de tal hazaña, el Salto del enamorado.

LOS DRAGOS GEMELOS:

La historia se sitúa en el barrio de San Isidro, en Breña Alta. Una joven mujer de dulce mirada logró enamorar a dos hermanos gemelos, una pasión que ella se encargó de fomentar. Un día llegó el momento de dirimir en batalla cuál de los dos sería el que poseyera a la bella mujer. Se cuenta que fue una lucha dura y cruel y la fatalidad quiso que no hubiera vencedor, muriendo ambos por el amor a una mujer, aquella que luego juró que jamás sería de nadie, sino del recuerdo de dos hermanos. Se trasladó por las agrestes laderas de la cumbre recubierta de hojas y arbustos en busca de dos gajos de dragos, que plantó en el mismo lugar del triste destino. Al tiempo, los árboles fueron creciendo entrelazado fuertemente sus ramas. Hoy no se sabe cuál es uno y cuál es el otro, ya que permanecen abrazados en la larga longevidad de esta especie, como si quisieran ser símbolo de un destino común.

 

La historia de EL FAUSTO:

El 20 de julio de 1968, sobre las cinco de la tarde, el motopesquero Fausto arribó al embarcadero de Las Puntas, en la costa de Frontera, para descargar unos plantones de plataneras destinados a su siembra en unas fincas que estaban roturando unos palmeros en el valle de El Golfo. En la madrugada del día 21, serían las dos y media de la madrugada, la pequeña embarcación se hizo de nuevo a la mar rumbo a su base en el puerto de Tazacorte, a donde debería haber llegado, en circunstancias normales, siete horas después.

A bordo viajaban cuatro personas: El patrón, Ramón Concepción Hernández, de 48 años de edad; un hermano suyo, Eliberto, de 41 años; Miguel Acosta Hernández, de 44, primo hermano de éstos y todos ellos vecinos de Tazacorte, así como un mecánico, Julio García Pino, de 27 años, natural y vecino de El Paso, que se había unido a ellos como pasajero.

El retraso en la llegada estimada del barco alertó a sus familiares y amigos, así como a su propietario, Rafael Acosta Arroyo, que puso el hecho en conocimiento de la Ayudantía Militar de Marina de Santa Cruz de La Palma. A través de la Estación Radiocostera de Canarias, se dio el primer aviso de alerta a todos los barcos que pudieran encontrarse en la zona, para que colaborasen en la búsqueda del motopesquero.

Aunque al principio no cundió la alarma, el SAR comenzó sus labores de búsqueda y rastreo en la zona donde se le suponía perdido, por lo que ordenó el despegue de un avión Heinkel He-111 “Pedro” del Ala 46 para que hiciera un vuelo de reconocimiento. Se pensó en una posible avería del motor, lo que haría que se encontrara a la deriva, por lo que el viento del Nordeste reinante lo habría apartado de su ruta, llevándolo a mar abierta.

En la tarde del día 23, otro avión de reconocimiento sobrevoló El Hierro en dirección a La Palma siguiendo la previsible ruta del Fausto, describiendo después una ruta en círculos en el área en que podía encontrarse la embarcación, sin que consiguiera localizarlo ni comunicarse por radio con sus tripulantes, pues se sospechaba que no llevaba a bordo aparato de telefonía. Al día siguiente se incorporaron otras cuatro aeronaves, ampliando el radio de acción a unas doscientas millas al SW de El Hierro.

En la madrugada del día 25 se recibió la noticia de que el Fausto había sido localizado esa medianoche por el mercante británico Duquesa, a unas 95 millas de La Palma, cuando se encontraba en la posición 28º 15’ N y 19º 45’ W. El capitán dijo que los tripulantes se encontraban sin novedad y después de suministrarles víveres, agua y gasoil para varios días, les indicó el rumbo a seguir y, al mismo tiempo, comunicó a la estación radiocostera que el Fausto llegaría en la tarde de ese día a su destino.

La noticia del encuentro se difundió rápidamente por la isla. A primera hora de la tarde, cuando salieron a recibirle los motopesqueros Discordia y Jacinta, existía en el puerto de Tazacorte un ambiente de gran expectación, concentrándose en las inmediaciones del viejo muelle una gran cantidad de personas, deseosas de presenciar la llegada de los cuatro hombres, a los que ya muchos daban por desaparecidos. Asimismo, desde las cercanías de El Hierro, donde se encontraba navegando, se unió el hidrográfico Cástor, que puso rumbo al Oeste palmero.

En el trozo de muelle de Tazacorte se encontraba también el armador del barco, Rafael Acosta Arroyo, nervioso aunque optimista, hablando con los periodistas y los conocidos que se habían acercado hasta el lugar y pendiente de las llamadas que recibía a través de un radioteléfono de banda ciudadana de las embarcaciones que habían salido al encuentro del Fausto. Confiaba en la experiencia de sus hombres y decía que nunca había perdido las esperanzas de que el barco apareciese y que en su opinión, todo podría haberse debido a una falta de combustible. Para despejar las dudas que se habían generado en los últimos días, dijo que el barco estaba equipado con un emisor-receptor a transistores que permitía su comunicación.

El ambiente en el puerto de Tazacorte era de auténtica fiesta, entre voladores, risas, vasos de vino y expectación, mucha expectación. Los familiares, cuatro esposas y veinte hijos, reflejaban en sus rostros las horas de cansancio y angustia que todavía vivían y entre la esperanza y la duda, había quienes prometían vestir hábito durante años si volvían a abrazar a sus seres queridos.

Sin embargo, pasaron las horas y el Fausto no aparecía. Los motopesqueros que habían salido a su encuentro regresaron de nuevo a Tazacorte y el último de ellos llegó a las siete de la tarde. Se esperaba que el barco recalase en la próxima madrugada o al amanecer del día siguiente, por lo que muchos se mantuvieron en vigilia a la espera del gran acontecimiento.

Al no aparecer en las horas previstas, el entusiasmo se ensombreció de nuevo y en la mañana del día 26, el Mando Aéreo de Canarias ordenó que continuara la búsqueda, despegando aviones de reconocimiento Heinkel He-111 y Grumman Albatross del SAR desde la Base Aérea de Gando, que volaron durante 17 horas. La Marina de Guerra, asimismo, ordenó la salida del cañonero Magallanes, el hidrográfico Cástor y los remolcadores de altura RA-2, RA-4 y RA-5, todos los cuales recorrieron minuciosamente la supuesta derrota seguida por el pesquero español tras su encuentro con el mercante británico Duquesa.

A medida que pasaron las horas y los días, comenzó a tomar forma el presentimiento de una tragedia. Todo el mundo se hacía preguntas y nadie era capaz de dar una respuesta. Entre los familiares y los amigos de los cuatro infortunados tripulantes del Fausto cundió un profundo sentimiento de pena y desesperación. El pueblo palmero, muy pendiente de las escasas noticias que se producían, contenía su sentimiento de angustia y tristeza ante lo que se temía irremediable.

El dispositivo montado por el Ejército del Aire y la Armada alcanzó unos niveles realmente excepcionales. Los efectivos asignados rastreaban una zona de 12.000 millas cuadradas cerca de El Hierro y La Palma, con sus radares en continuo rastreo. Los aviones volaban a una altura de 400 metros y se relevaban cada 12 horas, por lo que era imposible que el Fausto escapase a su localización, ayudado por una buena visibilidad. El área de rastreo se amplió en una zona de 6.400 millas a partir de unas 200 millas al SW de La Restinga. Ante este despliegue de medios, y aun considerando que el Fausto hubiera seguido un rumbo distinto al marcado por el capitán del Duquesa, el pequeño motopesquero no tenía tiempo para escapar a la zona sometida a exploración.

Transcurridos 17 días desde que saltó la alarma de la desaparición del moto-pesquero Fausto y del intenso trabajo por unidades de la Marina de Guerra y del Ejército del Aire, se dio oficialmente por finalizada la búsqueda del infortunado barco y de sus tripulantes. Los aviones del SAR suspendieron sus vuelos y las unidades de la Armada regresaron a Las Palmas, aunque se mantenía el estado de alerta. El teniente de navío Manuel Carrillo Robles, ayudante militar de la Marina en La Palma, fue designado juez especial para la instrucción del sumario.

Igualmente meritoria resultó la labor desempeñada durante todo este tiempo por los radioaficionados canarios. La estación EA8-BK, de Rodrigo Rodríguez, vecino de Tazacorte, logró localizar al capitán del Duquesa, que se encontraba en Rotterdam y confirmó su encuentro con los tripulantes del Fausto, así como su posición, el suministro de agua y víveres realizado, así como gasoil para 18 horas de navegación.

A principios de agosto se inició un período en el que surgieron noticias confusas, comunicados y posteriores desmentidos, procedentes de emisoras de radioaficionados, estaciones de radio y prensa diaria del extranjero, siempre relacionadas con la aparición del Fausto. La estación venezolana YV5-CTZ, de Juan Roberto Martín, un palmero afincado en Caracas, comunicó a EA8-BK que había recibido una llamada de un radioyente que había escuchado en la emisora Radio Rumbo una noticia relacionada con el supuesto hallazgo, comprobándose después que se refería al encuentro habido con el mercante británico Duquesa.

DIARIO DE AVISOS se ocupó también de los insistentes rumores que circularon en aquellos angustiosos días de quienes situaban la aventura del Fausto en una escapada hacia Venezuela, emulando la aventura de la etapa de los veleros de la emigración clandestina.

El 2 de agosto, un informe de un radioaficionado, en manos de la Ayudantía de Marina de La Palma, decía que el Fausto había llegado a Puerto La Cruz “con cuatro tripulantes en buen estado de salud, con provisiones sobrantes y de que habían sido atendidos por las autoridades”. Luego se comprobó que no había sido así.

Dos días después, el periódico El Día publica el texto de un telegrama dirigido a Adelto Acosta Herrera, en Santa Cruz de Tenerife, que dice textualmente: “Venezuela recibió mensaje del barco Fausto. Salieron a rescatarlos. Juan”. El firmante es Juan García Pino, hermano del pasajero que embarcó en El Hierro. Al leer la noticia, un radioaficionado palmero logró localizar en Valencia, a través de otro colega venezolano, al citado Juan García Pino, quien aclaró que su telegrama se refería a que en Venezuela se sabía la noticia de la desaparición y que lógicamente se saldría en su busca.

Otro radioaficionado venezolano estableció comunicación con un colega de Tenerife para informar que el periódico El Nacional publicaba la noticia de que una embarcación de las características del Fausto había sido avistada por aviones del Air Force Rescue en la posición 28º 15’ N y 29º 45’ W, lo que provocó que todos los radioaficionados disponibles se lanzaran a la búsqueda de un contacto con el citado organismo norteamericano de salvamento o de averiguar cuáles eran las fuentes de información que habían suministrado la noticia al periódico caraqueño.

Tres estaciones de radioaficionados de la provincia tinerfeña, EA8-BQ, EA8-FD y EA8-DX, así como otras nacionales y extranjeras, trataron por todos los medios disponibles a su alcance y durante muchas horas, de contrastar la veracidad de la noticia, hasta que se logró contactar, en la madrugada siguiente, con las autoridades marítimas de La Guaira y Puerto La Cruz, las cuales desmintieron el supuesto hallazgo del pequeño barco palmero. Al mismo tiempo, el mando del SAR estableció contacto con el mando de la base conjunta aeronaval de Rota y con el mando de la base americana de las Azores, quienes también desmintieron la noticia.

El 11 de octubre, la prensa tinerfeña sorprendió a sus lectores con una nueva noticia referida al hallazgo del Fausto. Al amanecer del día 9, el carguero italiano Anna di Maio lo había encontrado a la deriva y con un cadáver a bordo, en avanzado estado de descomposición. Su posición en aquel momento era 23º 03′ N y 38º 30′ W, distante unas 1.200 millas de La Palma.

El capitán del Anna di Maio, Bruno di Magio, decidió remolcar el barco hasta Puerto Cabello, su primera escala en el viaje que hacía desde el Mediterráneo hacia el Pacífico. Pero el 14 de octubre se recibió un nuevo telegrama enviado por el capitán del Anna di Maio, a través de Radio Roma, en el que decía que, encontrándose en la posición 19º 15’ N y 46º 26’ W, había “perdido batel de pesca Fausto por haberse ido a pique durante remolque stop entregaremos papeles descubiertos a bordo a cónsul español de Venezuela. capitán”.

A su llegada a Puerto Cabello, el capitán declaró a la Agencia Efe que el Fausto “parecía un barco fantasma, estaba totalmente abandonado”. En el cuarto del motor estaba el cadáver de un hombre joven en avanzado estado de composición. El capitán precisó que a bordo no fue hallado libro de bitácora, diario o documento que permitiese conocer la suerte de los demás tripulantes.

El segundo oficial del mercante italiano, Luciano Aseione, que fue quien descubrió el cadáver, dijo que a pesar de estar éste complemente desnudo y carecía de documentos personales que lo identificase, por unas cartas halladas a bordo se suponía que era Julio García Pino, tres de cuyos hermanos entonces residentes en Venezuela ?Antonio, Juan y Pedro- acudieron a Puerto Cabello con la esperanza de sepultar sus restos. El capitán del buque entregó al delegado del consulado de España en dicha ciudad un sobre lacrado que contenía las cartas que había dejado el infortunado mecánico.

La historia del Fausto sigue envuelta en la leyenda y en el misterio. Y en La Palma, sobre todo en Tazacorte, pervive el trágico episodio de un barco a la deriva en el Atlántico infinito, convertido en una historia triste y con unos humildes protagonistas cuya memoria evocamos con todo respeto.

Fuente: Luis Javier Velasco Quintana

La historia de La Quisisana.

Esa lejanía en el tiempo nos ha cicatrizado la tragedia, ocurrida hace 59 años, conmoviendo a la población palmera. En la madrugada del sábado 13 de enero de 1951 partió del puerto de Santa Cruz de la Palma rumbo a Santo Domingo de Garafía con catorce toneladas de carga general. En ese suceso se recuperaron cinco cadáveres de las diez personas que iban en el motovelero. Los otros jamás se encontraron. Era una pequeña embarcación adquirida en Tenerife por la década de los cuarenta y propiedad de la Casa Duque S. L. Fue dedicada a los viajes de cabotaje, especialmente, por el Norte de la Isla donde aún no llegaba la carretera. Cuando en 1949 el volcán de San Juan cortó la comunicación con la comarca Oeste, entonces, mantuvo a diario el suministro con la zona del Valle, vía Tazacorte, actuando como correo y transporte de mercancías, víveres y pasaje. El naufragio fue un enigma en las circunstancias y manifestaciones dada por algunos testigos. ¿Qué había pasado? Todavía no se sabe con certeza a no haber sobrevivientes, pero existe la suposición de haberse estrellado contra la peligrosa Baja de los Corchos en la Fajana de Barlovento. Surgieron los más diversos comentarios sobre este hecho desgraciado por todos los pueblos. La consternación invadió el corazón de los familiares, amigos y vecinos. En la capital se suspendieron los espectáculos públicos y ondeó las banderas a media asta en las entidades oficiales y privadas. Los entierros de las víctimas fueron multitudinarios y las manifestaciones de duelo numerosas.

Casi toda la tripulación era del barrio de San Telmo y muchos de ellos pertenecían a una misma familia. Se da la paradoja que uno de los dueños, siendo por último propietarios los propios marinos, no embarcó y, también, un tío sustituyó a un sobrino por encontrarse indispuesto. En su memoria se inauguró en el 2001 la nueva plaza en el sector mencionado con una construcción original que lleva su nombre. Cuenta con asociación y Casa de Cultura para el disfrute de pequeños y mayores.

Fuente don Domingo Cabrera Pérez y Pepe López.

LA HISTORÍA DE BUBU Y SU DOMADOR:

Corría el año 1935 y el circo Totti visitaba la isla. Los circos en aquella época eran algo muy esperado,ya que todo el mundo lo recibía con alegría. La Palma era un hervidero de pobreza por lo que los menos acaudalados pagaban la entrada en productos tales como hortalizas, huevos y lo que buenamente podían.

Esa mañana se escapa del circo un león macho llamado Bubu, la Guardia civil corre tras él a lo largo de la capital Palmera y es abatido. Su domador MR. Savas de 45 años tras ver a su amigo abatido por las balas fallece de un infarto al día siguiente. Una bella historia de amor y cariño.

LA LEYENDA DE TANAUSÚ:

Tanausú, mencey de Aceró, y Mayantigo, mencey de Aridane, luchan por el amor de la más hermosa doncella de La Palma, Acerina. La bella joven de ojos negros detiene el duelo y ante el Idafe, el roque sagrado para los aborígenes palmeros, en el interior de la Caldera de Taburiente, lugar de ofrendas y sacrificios, les hace jurar que acatarán su decisión. Y ella juró que entregaba su amor a Tanausú.

Aceró era el único reino aún no tomado por los castellanos. En este lugar, Tanausú lideraba la resistencia a la penetración castellana siendo el último caudillo de La Palma en someterse a las tropas castellanas dirigidas por Alonso Fernández de Lugo. Los castellanos habían fallado dos veces en sus intentos de penetrar en la región de la Caldera.

El mismo día que se celebraba la unión entre Tanausú y Acerina, el conquistador Fernández de Lugo propuso una tregua con el mencey, a través de un mensaje enviado con Juan de Palma, un isleño que servía a los conquistadores y hacía de intérprete y espía. Tanausú accedió a hablar con Fernández de Lugo, en contra del consejo de los miembros de su tribu. La trampa tuvo el resultado esperado; a una señal del conquistador las tropas castellanas, escondidas en el barranco, atacaron a los aborígenes y masacraron a los guerreros que acompañaban al mencey y convirtieron en prisionero a Tanausú.

Cuando se sintió sometido el mencey caído gritó ¡Vacaguaré!, mientras lo conducían a bordo del navío que lo llevaría a Castilla como esclavo. Durante la larga travesía se negó a probar alimento y no dijo jamás nada más que aquella terrible palabra: Vacaguaré. El mar fue su tumba.

Al conocer el trágico final del mencey, Acerina quiso compartir el destino de su amado y pidió a Mayantigo que la encerrara en una de las múltiples cuevas que los aborígenes guanches utilizaban como tumbas. Allí, arropada con pieles de cabra, leche y miel terminó su vida, pero no la leyenda. Se dice que Mayantigo esperó a que la princesa muriera para encerrarse él también en aquella cueva y cumplir los augurios de los adivinos que predecían que Mayantigo y Acerina compartirían un hogar.

Y murió Tanausú,

murió Acerina

feneció la libertad en esos días

pero aquel “vacaguaré”

-¡quiero morir!- , la muerte digna,

impregnó el alma toda

de la isla…

Leyenda enviada por Willy Gonzalez Lorenzo.

La isla de San Borondón 

es una leyenda popular de las Islas Canarias sobre una isla que aparece y desaparece desde hace varios siglos, con origen en el periplo legendario deSan Brandán de Clonfert («San Borondón»). Este mito tiene origen en los autores de la Grecia clásica, y se conoce en Europa como «isla de San Brandán» desde su plasmación por los cartógrafos medievales, pero en Canarias la tradición fue adoptada con entusiasmo, y adaptada, hasta en el nombre, a la idiosincrasia nacional propia.1 Debido a sus características y comportamientos extraños, como el aparecer y desaparecer o esconderse tras una espesa capa de niebla o nubes, ha sido llamada «la Inaccesible», «la Nom Trubada», «la Encubierta», «la Perdida», «la Encantada» y algún apelativo más.2

El Tratado de Alcaçovas, suscrito entre España y Portugal en 1479 para repartirse territorialmente el Atlántico aún por navegar, especificaba claramente que San Borondón («aún por ganar») pertenecía al Archipiélago Canario.1 La bahía de Samborombón (Provincia de Buenos Aires, Argentina) fue nombrada de tal modo durante la expedición de Magallanesen marzo de 1520, en la creencia de que había sido formada por el desprendimiento de la isla de San Borondón del continente americano.

Leonardo Torriani, ingeniero encargado por Felipe II para fortificar las Islas Canarias a finales del siglo XVI, describe sus dimensiones y localización y aporta como prueba de su existencia las arribadas fortuitas de algunos marinos a lo largo de ese siglo.

Esta isla se localizaría al oeste del Archipiélago, a 550 km en dirección oeste-noroeste de El Hierro y a 220 km en dirección oeste-sudoeste de La Palma, aunque según otros «testigos» que dicen haberla visto, se sitúa directamente entre las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro.

San Borondón mediría 3480 km de largo (de norte a sur) y 155 km de ancho (de este a oeste), formando hacia el medio una considerable degollada o concavidad y elevándose por los lados en dos montañas muy eminentes, siendo la mayor de las cuales la de la parte septentrional.

 

 

La lucha de la hermana


Cuentan los mayores, que en el Municipio de El Paso, en Tacande,existían unos hermanos que eran muy grandes luchadores, eran tan ágiles y osados que nadie conseguía tirarlos.

El más conocido era José Maria.

Esta familia tenía una hija llamada Juana, enamorada de la lucha. Siempre que sus hermanos entrenaban, la joven Juana se agarraba a ellos, era una mujer hábil en el arte de la lucha.

En cierta ocasión, se dieron cita en el Pilar los equipos de Mazo y El Paso, Jose María, en una tarde memorable, dio triunfo a su municipio. Se dejó correr la voz de que a Jose Maria no había quien lo tumbara cuando este salia al terrero. En la noche, un personaje irreconocible , saltó al terrero de lucha y agarró a Jose María tumbándolo de inmediato, las gentes le gritaron.."¿Pero no decías que no había hombre que te tumbara?"....En lo que este respondió, no me ha tirado ningún hombre si no mi hermana ,Juana. 

El tesoro de La Palma.

En 1852 Jose Maria Notel embarca en el buque Velandro Rosa a Sierra Leona con 2.000 piezas de oro con el fin de comprar esclavos.

Estando a la altura de las Islas Canarias, el capitán propuso ocultar las onzas de oro en tierra y luego naufragar el buque.

El documento fechado en 1859 en Ceuta, es enviado por Jose María a un amigo suyo de La Palma, informándole de todo detalle y del lugar de su enterramiento siendo este una playa de arena negra.

Sabremos que fueron tres personas las que desembarcaron del Velandro Rosa y se dirigieron a alguna playa de la isla.

El propietario de dicha carta desea que no sea desvelado el lugar.

Leyenda o realidad, la verdad es que dicho escrito existe y que el tesoro podría estar todavía en dicha playa.

Drama de amorios

A las 7 de la mañana del Viernes 2 de Diciembre de 1918, se desarrolló en Santa Cruz de La Palma un sangriento episodio de un breve drama de amoríos.

La protagonista de esta historia es una hermosa joven de 16 años hija de un matrimonio de honrados trabajadores del campo, los cuales viven en el sitio denominado La Caldereta cuidando una finca de terratenientes.

La joven, llamada María Riverol Hernández se vio requerida de amores por Antonio García Ayala, soldado del batallón de Cazadores de la guarnición de Santo Domingo, los padres de María estaban de acuerdo con dicha relación.

Tras varios meses de intensos amorios, la joven se quedó embarazada.

En una fiesta que se realizaba en la plaza de Santo Domingo, el joven soldado y lejos de la casa de su pretendienta, flirteaba con otra joven llamada Anelia Rodríguez Toledo.

Últimamente pidió y obtuvo ser trasladado al batallón de La Gomera y este nuevo paso de abandono, hizo comprender a Maria que su ex novio trataba de eludir a toda costa el compromiso que con ella había contraído y la responsabilidad de su embarazo.

La madre de la joven, noticiosa de su próximo viaje, habló con él el Jueves para exigirle el cumplimiento de sus promesas a su hija, siendo esta tratado con desprecio y acritud.

El Jueves a las 7, como hemos dicho, estando Antonio en la plaza de Santo Domingo, se presentó allí la joven en su busca, entablándose entre ambos una viva discusión.

Maria gritaba ¿CON QUE NO TE CASAS CONMIGO? una y otra vez siendo respondida con reiteradas negativas. Ella le apuntó con un revolver Smith y disparó sobre Antonio a corta distancia, hiriéndole de gravedad.

El herido fue trasladado con urgencias al hospital de Dolores fallecido minutos más tarde.

Maria fue detenida y llevada a prisión.

Autor desconocido. (Los nombres que aquí aparecen no constan en el Registro Civil)



Cruz de Juan Mayor

Cuenta la historia que en épocas de la Conquista, Los Reyes Católicos enviaron junto al Adelantado Fernandez de Lugo a Don Juan Mayor, militar conocedor del habla Canaria. Montaban a caballo por el antiguo camino Real (dónde está la cruz en la fotografía) cuando don Juan sufrió un infarto y calló muerto en este punto. Dicha Cruz, fue luego trasladada unos metros más arriba ya que la piedra en la que se encontraba situada fue empleada para la construcción de los peldaños del puerto. Cruz de Juan Mayor - Santa Cruz de La Palma sin fecha.

La Cruz de los Pasitos.

Cuentan las ancianas de principios del siglo XIX que de pequeñas escucharon de sus propias abuelas una historia de amor y de celos. Estas ancianas en su día pequeñas curiosas, se arropaban en las faldas de sus madres y tías para escuchar bajo el fuego de las cocinillas esta historia. Lucia era una joven muy viva, con una sonrisa impactante y contagiosa, de piel blanca y cabellos negros, la cual vivía en la Calle del Tanque número 9 de Santa Cruz de La Palma. La joven era hija de familia humilde pero muy bien mirada por la sociedad, su padre tenía una pequeña tienda de comestibles justo debajo de la vivienda y su madre se dedicaba a las "labores de su sexo" (comprendían así en los antiguos registros eclesiásticos de la época). Esta era madre muy posesiva y de mente retrógrada y no dejaba nunca salir a Lucia sola a la calle ya que ya estaba en época de merecer. Lucia, visitaba los Martes y Los Viernes a su tía Marta, que vivía en La Encarnación, subía la calle San José, cruzaba el barranco de Los Dolores y alegremente se dirigía a los pasitos, casi siempre acompañada de su madre o su tía. Cada martes y cada Viernes, antes del anochecer, Maria era observada por un joven apuesto de 23 años el cual se hacía llamar Alfredo. El corazón los invadía de curiosidad, ambos deseaban verse a solas, compartir palabras y contacto físico, pero no había forma de que Lucia estuviera a solas. Una noche, en la cual todavía no existían las farolas, Alfredo comenzó a ir a casa de la tia Marta y poniéndose bajo el abrigo de la oscuridad agasajaba con bellas palabras a la muchacha de la piel blanca y así durante varios meses, a escondidas de su protectora madre y de su hermana Marta. Una noche de Semana Santa, Viernes santo, sobre las 19:00 horas, Alfredo visitó la calle del Tanque y observó como una sombra oscura hablaba en voz baja con la joven Lucia, espero en una de las esquinas y siguió a la sombra encapuchada dos calles más abajo ofreciéndole una gran paliza de la cual "la sombra corrió más veloz que el joven enamorado escapándose de sus manos. Alfredo muerto de celos, asistió a la procesión esa misma noche encapuchado y sin perder de vista a su joven amada desde San Francisco hasta la Plaza de La Constitución (hoy Plaza de España). Al terminar la celebración, la joven acompañada de su tía caminó la Calle Real y se dirigieron a los Pasitos donde una sombra encapuchada les esperaba a mitad de camino agazapado entre la hierba. Al llegar el grupo de mujeres a su altura, este se alzó con cuchillo en mano asestando varias puñaladas en el pecho de de Lucía y corriendo camino abajo mientras las mujeres gritaban histéricas. Nunca se supo quién fue el asesino, según cuenta la leyenda, no fue el joven enamorado pues hubieron testigos de que estaba en otro lugar, la sospechas recayeron sobre su protectora madre. ¿Pagó esta por defender el honor de su hija y de su familia? Cierta o no esta leyenda consta en los anales de las historias de La Palma. La fotografía corresponde al lugar donde estaba ubicada la antigua cuevita donde la pareja declaró su amor. Al construir la carretera actual Benahoare se hizo un pequeño orificio con la cruz hoy en día desaparecida y sin acceso.

Historia de un cementerio:

Los enterramientos se hacían siempre en la Parroquia de El Salvador, en las iglesias de los conventos y en los demás templos de la población, según la voluntad de los testadores o la devoción de sus familiares. Las familias presentaban ante el Vicario las últimas voluntades del finado para ser enterrado en una y otra iglesia. Estas cobraban según el lugar donde fuera enterrado. Entre los muchos archivos que se encuentran en La Palma, cabe destacar el ocurrido el 25 de Julio de 1800 cuando se instruyeron diligencias a probar la voluntad de Don Juan Pérez García vecino de San Telmo. La última voluntad de don Juan era ser enterrado en la capilla del Rosario del convento Dominico a lo que el Vicario de El Salvador se negó rotundamente ya que de lo contrario el beneficio no quedaría en su iglesia. Un año después de dar sepultura a don Juan en El Salvador, los monjes del convento de Santo Domingo ganaron el pleito ante el obispado, por lo que el cadáver debería ser exhumado y trasladado al siguiente año a una nueva tumba siendo la fecha elegida el 12 de febrero de 1802. El entonces Vicario de El Salvador don Pedro Morera, enfadado con tal decisión se adelantó a la fecha e hizo llamar a Salvador Acosta, carnicero de la ciudad de Santa Cruz de La Palma para que descuartizara el cuerpo y lo trasladara en una pequeña caja al convento franciscano. Al exhumar el cuerpo, el carnicero se dio cuenta de que estaba completo y enterito por lo que utilizó sus herramientas para descuartizar los miembros con el fin de que cupieran en el nuevo féretro. La familia de Don Juan, se dio cuenta de este acto y denunció ante la justicia ordinaria (Alcalde Mayor). El pueblo se enteró de dicho asunto y "provocado" por que las herramientas utilizadas eran las mismas con la que se cortaba la carne para el consumo humano protestaron ante el Ayuntamiento y el Alcalde Mayor no tuvo otro remedio que ordenar romper los cuchillos y que estos fueran expuestos en la plaza pública (Plaza de España). Estos repetidos escándalos hicieron que el Ayuntamiento de la capital tomara medidas para crear un nuevo cementerio general fuera de las iglesias y los conventos. 9 meses después de tal cruel suceso, se inaugura el 19 de Noviembre de 1821 a las 10:00 horas el actual Campo Santo.

 

 

Muerte de Carlos Cart.

El dos de Febrero de 1717 fue encontrado en la Calle La Marina de Santa Cruz de La Palma, frente al varadero, el cadáver de Carlos Cart, comerciante y vecino de esta ciudad al parecer asesinado.

Vivían en la Calle Santiago número 5, Juan Massieu de Vandala y su esposa Petronila Paula Lordelo familias de gran nombre en esta ciudad.

Era sabido que Petronila no cumplía con las obligaciones de mujer ni de madre siendo conocido su amorío en secreto con el comerciante Carlos Cart.

Quiso un amigo de Juan Vandala informarle de que la deshonra ya era pública y que debía tomar medidas urgentes con el fin de salvaguardar su apellido.

Planeó Don Juan una trampa para descubrirlos en persona fingiendo trasladarse al campo por algunos días. Quedó este en casa de su amigo y se ocultó en la Calle La Marina observando como una sombra se acercaba a la fachada de su casa y susurraba a voz baja a su mujer que permanecía en la ventana, se acercó Don Juan a este espada en mano y juntos entablaron lucha dando muerte al comerciante.

Entró Don Juan en la vivienda y encontró con la sirvienta a la cual hirió también por cómplice.

Al llegar al dormitorio, descubrió una sábana colgada en la ventana comprendiendo que ésta se había fugado haciendo ilusoria su venganza.

Doña Petronilla se fracturó un pié en la huida, yendo con grandes dolores a casa de Don Pablo Mateo, Presbítero y vecino en la Calle San José. 

Pasado el alboroto, la infiel mujer fue depositada en el convento de las Monjas Claras para su seguridad.

Don Pablo fue a dar con Don Juan, haciéndole comprender la gravedad de los hechos y convenció a este para que ingresara en el convento Franciscano don de la justicia no se atrevería a entrar en su busca ni romper el silencio del lugar.

Don Juan vivió en San Francisco durante 22 años donde nunca salió al exterior, construyendo de su propia mano el conocido hoy como la Casa de La Misericordia, sirviendo en esos años como hospital. Doña Petronila embarcó a Gran Canaria donde nunca más volvió.

 

 

IURENE

Desde la antigüedad, el ser humano ha creído en los seres malignos y esa creencia a pasado de padres a hijos en todo el mundo.

En el siglo XVI Abreu Galindo nombra a IURENE, a estos palmeros se les aparecía el demonio, en figura de perro lanudo, y llamándolo Iruene.

Esta leyenda hace referencia a los perros salvajes que vivían en Taburiente y bajaban aprovechando la noche desde Cumbre Vieja, lugar de morada a los lugares de pastoreo, matando a gran cantidad de cabras.

No solamente en La Palma se nombra a este maléfico ser, también en el resto de las islas.

Irnene, Haguayan, Hirguan, irvene, yruene, iruene, yrguanes, yurena, yurena y haguanran son nombres muy conocidos por los antiguos pobladores de las islas.

Estudios realizados en 1942 por Álvarez Delgado, hacen referencia a IURENE como una palabra plural y no en singular proveniente del norte de áfrica "Hombre maligno".

Milagro de la Virgen.

La isla de La Palma ha contado a lo largo de la historia con personajes insignes que han dotado a esta tierra de grandes hazañas. Cabe destacar al Garafiano Baltasar Martín quien en 1553 expulsó de la isla a Pata de Palo en su ofensiva a la capital.

Un personaje desconocido y que merece una mención de igual envergadura que Baltasar Martín, es el capitán Melchor Martínez su historia aparece fugaz sin otros datos que los que se cuentan a continuación.

El 20 de junio de 1618, se avistan frente a las costas de Santa Cruz de La Palma la flota Argelina capitaneada por Tabac Arraéz quienes tras saquear las islas de Lanzarote y La Gomera, quisieron probar suerte en La Palma.

En pleno siglo XVII, las islas Canarias eran saqueadas por moriscos y era tal el temor de la población que se vigilaba concienzudamente.

El miedo de los vecinos a un desembarco impuso que al mediodía del 20 de junio, se sacara a la virgen de Las Nieves de su santuario y se llevara a lo más alto del peñón donde una luz cegó a la flota que no pudieron hacer ni un solo disparo certero no causando daño alguno, los testigos que allí estuvieron informaron que dicha luz procedía de los ojos de la Virgen Mariana.

Desde Garafía, el capitán Melchor Martínez acudió a la capital fuertemente armado con infantes, a lo lejos solo se veían altas varas.

El consejo de La Palma ordenó a este, seguir la flota por la costa, evitando su desembarco en Fuencaliente y Tazacorte donde durante nueve días intentaron el desembarco sin suerte.

No hubo ni una sola víctima isleña en la contienda.

Fuente: Viera y Clavijo.

Manuel Poggio Capote, Francisco J. Martín Pérez, y el historiador Antonio Lorenzo Tena.

!! Ah de la nave !!.

La cruz de La Reina.

Cuenta la historia que en el norte de La Palma y más concretamente en Puntagorda, vivía una hermosa joven cuyo nombre se perdió en el tiempo.

Por aquel entonces - siglo XVII - llegaban a la isla piratas y moriscos en busca de rehenes para luego solicitar recompensa.

Desembarcaron en las costas un grupo de piratas y la joven llamemosla " Carmen " fue apresada pero debido a una gran enfermedad fallece y es arrojada al mar.

Unos vecinos del lugar encontraron el cuerpo en la costa y acarrearon con ella hasta la cima. Los vecinos, por miedo a contraer alguna enfermedad arrojaron su cuerpo al acantilado y en este lugar instalaron la conocida Cruz de la Reina. (No es la de la fotografía aunque la cruz existe).

Fuente: Manuel Poggio Capote.

La princesa Arecida.

La isla de La Palma, cuenta con un gran patrimonio sobre leyendas y fábulas que dan nombre a lugares.

A lo largo de estos meses, hemos nombrado el porqué barrios, zonas y calles llevan nombres peculiares que tanto nos llama la atención.

Hoy nuestra historia, nos lleva a Mazo de la mano de don Félix Duarte (Cronista oficial de Mazo) en el que una mujer y un asesinato dan nombre propio a rincones de la isla.

En la Villa de Mazo, con nombre aborigen Tigalate, vivía la princesa Arecida, mujer hermosa y de raza pura, hermana del capitán Gerehagua jefe de Belmaco y de todo Tigalate.

Amiga de un cristiano herreño de nombre Jacomar, bajaron a la costa donde se encontraron castellanos que venían en busca de agua y alimentos. Estos hicieron presa de ambos para su posterior venta como esclavos.

Jacomar informó a los castellanos que el era cristiano y que no podía ser vendido como esclavo y en la desconfianza del momento, le pidieron que asesinara a Arecida para demostrar la veracidad de sus palabras. Este asestó varias puñaladas a la princesa dándole muerte en el lugar.

En 1445, Jacomar vuelve a La Palma y hace amistad con un aborigen de su misma edad al que cuenta la historia del asesinato sin darse cuenta de que ese hombre era el enamorado de Arecida, este, por venganza da muerte al asesino de su amada.

La princesa era tan querida y admirada en la isla, que dio nombre a un pago de Tijarafe -ARECIDA- y su vengador dio nombre a una montaña y a una fuente de la Villa de Mazo Tiramazán.

Día de finaos.

Cuenta la historia, que en el siglo XVI, en fechas navideñas, los Franciscanos abrían las puertas de los conventos invitando a los vecinos a escuchar pequeños conciertos religiosos a cambio de ofrendas y limosnas para poder celebrar la misa del 24 de diciembre.

Esta recolecta sigue viva hoy en día, siendo conocida como "cepillo"

Según el ingeniero militar Torriani, esos cánticos eran iguales a los cantados por los antiguos " Guanches " en toda Canarias.

Aquellas reuniones en las plazas de los conventos, pronto fue imitada, posiblemente por los jóvenes, extendiéndose rápidamente por los barrios de la ciudad.

Esta tradición centenaria fue variando con el transcurso de los años llegando a lo que hoy en día conocemos como "LO DIVINO".

Eran reuniones de vecinos sentados junto al fuego y cada uno aportaba lo que buenamente podía, siendo los productos de la época los más representativos, vino nuevo, castañas, miel, manzanas..

El día uno de noviembre, se celebra en todo el mundo el día de los FINAOS " muertos", y esto conlleva la tradicional misa en honor a todos ellos y por consiguiente, la nombrada recolecta.

Tiempos difíciles para una población mayoritariamente pobre y con falta de recursos y es aquí, donde la tradición navideña se adelanta para recabar limosna y poder celebrar la misa de difuntos, pasando de llamarse villancicos a Rancho de ánimas.

En la actualidad, esta tradición está casi extinta, siendo en Gran Canaria y Fuerteventura donde más grupos de "Rancho de ánimas" existen en toda Canarias, incluso registrados como tales.

El último baile bajo la luna llena.

Ni ellos, ni los más osados mozos de ambas bandas se atrevían a cruzar la cumbre en luna llena.

De esta manera, sincera y llena de misterio, llegó a mi esta historia de manos de una verdadera curandera o como solían llamar en tiempos de la Santa Inquisición "Brujas".

De mirada profunda pero dulce como sus palabras, me siento a escuchar a una de las últimas curanderas que existen en La Palma y cuando digo curanderas, me refiero a personas que heredaron este don de sus antepasados, personas que ven más allá de lo real y que son capaces de introducirte en un mundo misterioso y cuanto más curioso.

Estas personas tienen nombres y apellidos, no desean popularidad o fotografías que las pueda perturbar, esconden su poder tras un telón y en palabras de caballero omito su rostro pero no sus manos sanadoras.

Lo que me hizo saber que era cierto lo que escuchaba, fueron sus palabras, "Ninguna sanadora cobra por curar, aceptamos un manojo de cebollas o un kilo de papas, nunca se cobra por hacer un bien".

Cathy, es gran conocedora de los ritos sanadores, fue a partir de su primer hijo cuando se dio cuenta de que algo la perturbaba y fue la sonrisa de un antepasado ya fallecido la que la hizo darse cuenta que ella, descendiente de curanderas poseía un don "EL DON DE HACER EL BIEN".

Los conjuros se trasladan de una curandera a otra en fechas claves, siendo semana santa cuando se toman las medidas para la realización de la potestad de una anciana a una joven.

También hay varones que sanan siendo estos más escasos, aunque tienen el sexto sentido de las adivinanzas y de articulaciones

Tachadas en el siglo XV y XVI como brujas, fueron perseguidas en toda Europa, quemadas vivas o expulsadas a otros confines.

En Canarias no estaban exentas de estos genocidios, aunque en menos cantidad que en otros lugares, también fueron perseguidas y trasladadas a Las Palmas donde fueron juzgadas y ajusticiadas.

La Santa Inquisición en La Palma.

Tema delicado pero que no se exime de historia.

La Santa Inquisición, fue creada en 1478 por los Reyes Católicos para mantener la disciplina y la fe cristiana.

La Palma, no estuvo exenta de esta ejecutoria.

El primer Fiel Ejecutor nombrado en la isla fue Gonzalo Carmona, vecino de la capital admitido por Real Nombramiento en 1537, asunto que rechazó y huyó de la isla.

Ningún juicio era ejecutado en la isla, tod@s los condenados eran trasladados a Las Palmas de Gran Canaria y juzgados en la Plaza de de Santa Ana ya que la sede principal estaba ubicada en esta ciudad.

El primer auto celebrado contra un palmero tuvo lugar en febrero de 1526 acusando a Álvaro González, zapatero y natural de Portugal y vecino de esta ciudad (Santa cruz de La Palma) embargando todos sus bienes y reportado a su tierra natal.

La mayoría de las personas juzgadas fueron quemadas en el centro de la plaza de Santa Ana, nadie fue ejecutado en La Palma en toda la historia de la Inquisición.

Los nombres y sus causas pueden verse en los antiguos documentos que guarda la Diócesis de Las Palmas de Gran Canaria o en el Museo Canario 

http://www.elmuseocanario.com/

Unos fueron quemados, otros deportados, embargados, avergonzados..

Aunque nos parezca cruel esta historia, debemos ser conscientes de las mentalidades y los pensamientos de la época.

Podría escribir y escribir sobre este asunto, tanto, que con un solo libro

no expresaría todo su significado. Me quito la venda de los ojos, saco de mi imaginación esas mujeres que vuelan sobre una escoba y cocinan en una olla hierbas y trozos de animales, lo que cura realmente es la FE.

La leyenda de los dos brezos.

Hace siglos vivían dos hermanos gemelos en Hermosilla.

Huérfanos desde niños, fueron criados por su padre, un hombre triste y atormentado que con el tiempo sería sacerdote.

Éste, castigaba a los gemelos diciéndoles "los pecados de los padres pasan a los hijos...".

Los niños, dedicados al campo, se hicieron hombres y, una noche, oyeron lamentos. Uno de ellos salió a investigar y regresó con una joven hermosa desvanecida por el esfuerzo de encontrar el camino en medio de la noche. 

La muchacha cautivó con sus encantos los corazones de ambos hermanos y, al amanecer, partió hacia su casa... 

El sacerdote, adivinando sus sentimientos, les contó la verdadera tragedia que les envolvía; les relató de cómo dos hermanos se enamoraron de una misma mujer. Ella eligió a uno, desatando la ira del otro, que en la noche de bodas mató a su propio hermano y forzó a la joven que quedó embarazada de gemelos "que sois vosotros...". 

Nuevamente la historia se repitió. Los celos se acumularon en el corazón del muchacho rechazado y tras la ceremonia nupcial se debatieron en combate, perdiendo la vida los dos. La mujer lloró desconsolada, junto al anciano sacerdote, tan irreparable pérdida y, en el lugar del crimen, dos brezos crecieron frondosos y enredados entre si. Estos árboles conocidos como "los dos hermanos" vivieron durante siglos bajo las faldas del antiguo Camino Real de Los Puertos, hasta que un incendio, en 1860, los quemó.

Antonio Rodríguez López (1836-1901)

El Hilandero.

Muchas somos las personas que hemos visto esta imagen, pues forma parte de la historia de nuestra isla. Es una fotografía realizada en El Paso en 1903 titulada el Hilandero o hombre hilando.

Aunque desconocemos su nombre, cierta es la historia documentada que nos indica que este señor era maestro de brujas.

Sentado con mis viejos sabios, quise preguntar en aquella mesa de bar si conocían a este señor o sabían su historia, aquellas miradas mezcladas entre ellos tras una sonrisa me hizo sospechar que dicha historia no estaba fundamentada en brujerías y curamentos, si no en algo más natural y cotidiano.

En noches cerradas, cuando la luna llena ya había hecho su trabajo desde hacía días, las gentes de El Paso no salían después del oscurecer, sobre todo las mujeres, pues se las decía que podían ser embrujadas.

Cubiertas por gruesas mantas de lana, aquellas "brujas" corrían de casa en casa bajo el amparo de la oscuridad.

Nada más lejos de la realidad, cuando aquel grupo comienza a contarme, bajo risas burlonas, de que el Hilandero, no era maestro de brujas, si no regente de uno de los primeros burdeles del municipio y que aquellas mujeres, eran sus empleadas.

Una de las formas más utilizadas para amilanar, era la conocida como la luz azul, una botella de cristal con tapa de metal y una pequeña mecha, que al encenderse, la parafina que estaba en el interior daba una luz brillante azulada y en la lejanía daba aspecto fantasmagórico.

¿Cuantas leyendas de fantasmas han llegado por igual en todos los municipios de la isla?

El crimen del Cura en La Palma.

En la madrugada del 27 de septiembre de 1850, en el número 34 de la calle de la Simonica en el barrio de San Sebastián de Santa Cruz de La Palma, el sacerdote Manuel Remón Suárez fue sorprendido mientras dormía y cosido a puñaladas en su propia cama. Su criada, Andrea Hernández, que dormía en otro cuarto de la casa, apareció cadáver en un paraje solitario junto al mar, un cuarto de legua fuera de la ciudad, asimismo con varias puñaladas en el pecho. Si bien no hubo testigos del doble crimen, múltiples indicios apuntaron enseguida al asesino, un marinero de 28 años, natural de Santa Cruz de La Palma, llamado Mariano Díaz Martín, también conocido como Mariano el de la Estanquera o Mariano el de la Asomada. Su móvil fue el robo del dinero –así como un reloj de oro con escape de áncora– que el sacerdote había traído de La Habana pocos meses antes.

Un crimen ciertamente premeditado. A Mariano Díaz no le habían ido bien las cosas en Cuba y por ello decidió regresar a La Palma en 1849. Enrolado como marinero en el bergantín isleño San Miguel, en una travesía de La Habana a Santa Cruz de La Palma, coincidió a bordo con el cura Suárez y trabó amistad con él; relaciones que continuó fomentando en la capital palmera. La confianza del sacerdote llegó a tal punto que abría a aquél la puerta de su casa, le invitaba a cenar e incluso, de vez en cuando, a dormir sobre una estera en su propio dormitorio, como en la noche del crimen. Díaz no tuvo dificultad alguna, por tanto, en matarle y robarle después, conocedor ya del lugar donde Suárez guardaba el capital cubano. La sirvienta habría sido asesinada a continuación para eliminar al único testigo que podía incriminarle directamente.

Las pesquisas policiales demostraron que, por la huellas encontradas en la casa y la falta de señales de forzamiento de las puertas y ventanas exteriores (quedó sentado que la víctima acostumbraba a trancar su vivienda por las noches), el asesino estaba dentro.

Muchos testimonios apuntalaron los hechos descritos en el párrafo anterior, mientras que la coartada aducida por Díaz resultaba muy poco consistente. Nada dicen, sin embargo, del paradero del dinero robado ni explican con suficiente credibilidad por qué el cuerpo de la criada se encontró fuera de la ciudad. (¿Acaso se pretendía hacerla desaparecer arrojándola al mar para que las sospechas recayeran en ella?; ¿acaso fue cómplice del asesino y éste la eliminó después?). El no contar con una prueba rotunda de culpabilidad libró a Mariano Díaz de la pena de muerte, pero el Juzgado de Primera Instancia de Santa Cruz de La Palma le condenó a cadena perpetua el 11 de mayo de 1852, sentencia ratificada por la Audiencia el 30 de septiembre siguiente. No pudo probarse finalmente que Díaz contara con Bartolomé Cabrera Pérez (a) Carnero como su cómplice o encubridor, por lo que éste fue absuelto de tales cargos.

En la condena de Mariano Díaz sin duda pesaron sus antecedentes penales por homicidio. En efecto, siendo marinero del bergantín San Francisco, de la matrícula de Ribadeo en la provincia de Lugo (aunque Díaz figuraba aún domiciliado en Figueras, Gerona), se le acusó de haber dado muerte a Bernardo García y Miguel Villamil a bordo de aquel barco en julio de 1844, pocos días antes de que el marcante arribase al puerto de origen procedente de Riga con cargamento de lino. El Juzgado de Marina de Vivero le encontró culpable y le impuso diez años de presidio en África. Díaz logró fugarse al poco tiempo y su huida concluyó en La Habana, donde permaneció hasta su regreso a La Palma en 1849. Todavía volvió a Cuba otra vez para retornar, como queda dicho, en el bergantín San Miguel en 1850. La nueva condena por el doble crimen de Suárez y su sirvienta le condujo al penal de Melilla finalizando el año 1852. De allí escapó el 16 de mayo de 1853, después de dar muerte a un celador, esto último un rumor recogido por la prensa de la época. Tras cruzar la frontera con Marruecos, se perdió su pista, pero, según averiguaciones de Antonino Pestana Rodríguez, terminó su periplo de nuevo en Cuba, donde al parecer fundó una familia con la cual vivía en el pueblo de Regla en septiembre de 1855. El 10 de febrero de 1856, arribó por azar a La Palma con pasaporte falso obtenido en Cádiz; y aunque intentó pasar desapercibido y embarcar aquel mismo día por la costa llanense, fue reconocido, desencadenándose un enorme operativo militar de caza y captura, y una formidable epidemia de pánico en la isla durante dos o tres días. Fue tal el revuelo que, viéndose acosado y hambriento, el prófugo se entregó pacíficamente al juez de primera instancia el 14 de febrero. Permaneció preso en la isla hasta el 23 de abril, fecha en que fue enviado a presidio. A partir de aquí, las últimas anotaciones de don Antonino parecen entrar más en el ámbito del rumor y de la leyenda que en el de la certeza histórica: Mariano Díaz volvería a escapar de prisión; se refugiaría una vez más en América; viajaría por diferentes países; visitaría alguna vez su isla natal; serviría de nuevo como marinero en un buque español, a bordo del cual asesinaría a otro tripulante y arrojaría secretamente su cuerpo al mar... En fin, lo cierto fue que su recuerdo sí adquirió tintes legendarios en La Palma. Incluso, en un contexto apropiado, todavía se oían en pleno siglo XX expresiones como “¡Huye, que viene Mariano!” o “¡Huye, que viene el Estanquero!”.Cortesía Historia y Leyendas de Canarias.

TESORO DEL PINO GACHO (FUENCALIENTE)

En las afueras del núcleo urbano de Los Canarios (Fuencaliente), en dirección este, hacia el barrio de Las Caletas, se encuentra un viejo pino de no muy elevada altura y copa plana. Por esta razón es conocido entre los lugareños como el Pino Gacho. Lamentablemente, en el último incendio forestal que azotó en 2009 al municipio, este ejemplar de Pinus canariensis fue duramente castigado por las llamas y ha terminado por secarse. La tradición oral cuenta sobre este pino que durante uno de los ataques piráticos sufridos en La Palma, uno de los asaltantes se vio en una situación de apuro y enterró el fruto de su saqueo en las inmediaciones de este árbol. Años más tarde, el pirata fue capturado y encerrado en la prisión del Morro de La Habana. Transcurrido un tiempo, comenzó a escribir algunas misivas dirigidas a vecinos de Fuencaliente en las que afirmaba que en las inmediaciones del Pino Gacho había un tesoro escondido. Diría el lugar exacto en que se hallaba a cambio de una suma de dinero. Entre los veci­nos del término de Fuencaliente se corrió el rumor del posible tesoro y fueron muchos los que acudieron hasta el entorno del pino en busca del preciado botín. Los vecinos suponían -con razón- que si el pirata se había visto en una situación comprometida, el tesoro no debía encontrarse a mucha profundidad. Sin embargo, a pesar de los numerosos intentos de búsqueda, éste nunca apareció. Tampoco nadie pagó cantidad alguna al misterioso preso de la cárcel habanera. Aún queda memoria de una de estas cartas, dirigida al secretario municipal Luciano Hernández Armas. Se dice que llegaron misivas remitidas desde La Habana a Fuencaliente hasta principios del siglo XX; después de esta fecha no volvió a saberse nada más de aquel preso cubano ni del supuesto tesoro.

Cortesía: www.miguelbravo.com